La Fiesta del Inmigrante  
Su Reina Juveniles ucranianos Arabes
Ucranianos
En la página dedicada a los inmigrantes hicimos un resumen de cómo se fueron integrando a nuestras costumbres las diferentes inmigraciones que fueron llegando a Berisso. Como se formaron las diferentes colectividades, algunas de las cuales ya tienen más de 90 años en la ciudad.

De todas esas entidades todavía hoy se mantienen en funcionamiento más de veinte. Y aunque lentamente sus fundadores han ido desapareciendo, sus hijos, sus nietos mantienen vivas las tradiciones que le fueron transmitidas y que permanentemente renuevan a través de los intercambios o los vínculos que mantienen con sus países de origen.

Así es posible ver durante todo el año una gran actividad cultural, reflejada en bailes, música y canto en cada una de las colectividades. Esa actividad hizo que en 1976 se organizara la primera Fiesta del Inmigrante en un esfuerzo de las entidades que previamente crean la Asociación de Entidades Extranjeras para trabajar unidos para esta fiesta anual. Dos años después el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires declara a Berisso Capital Provincial del Inmigrante y el municipio declara de interés municipal la fiesta. Desde entonces año tras año durante todo el mes de septiembre se realizan actos de todo tipo que culminan en la elección de la reina de Inmigrante y en el gran desfile final de todas las entidades que integran esa Asociación.

Durante el mes de festejos se realizan torneos deportivos, funciones de teatro, conciertos, conferencias, exposiciones, espectáculos musicales y de danzas centradas en un amplio salón donde, además, se pueden degustar las comidas nacionales de cada país preparadas por los integrantes de las distintas colectividades que la sirven ataviados con sus trajes típicos.

Es una fiesta trascendente donde se puede observar los resultados de una activa y permanente preparación, lo que les permite mostrar orgullosamente sus tradiciones. Muchos de los pioneros, de los fundadores ya no están, pero sus descendientes, hoy entre mezclados con otras razas siguen trabajando y no resulta extraño encontrar apellidos italianos en una entidad polaca o árabes en una griega o argentinos en una lituana, en una demostración elocuente de la justicia con que ha Berisso se la ha denominado como un Crisol de Razas.